19 jul. 2010

CARRERA DEL ROCK & ROLL

Demasiado joven para morir, demasiado viejo para el rock and roll, es un tema de Jethro Tull. Lo primero tiene razón, lo segundo no lo tiene (  nunca uno esviejo para el rock ). Eso pensamos cuando nos apuntamos a esta carrera Balbino, Antonio, Cesar, Moha y yo. Sin apenas haber entrenado en estos dos meses después de la maratón de Barcelona y con ganas de volver a sentir las emociones de participar en una carrera, hemos ido a elegir la mas fácil de todas jajaja: 7777 metros de continuas subidas y bajadas.

A las 7 de la tarde llegamos a San Lorenzo del Escorial, donde nos estaba esperando Cesar y familia. Nada mas llegar ya se respiraba el ambiente heavy que nos iba a acompañar toda la tarde. Corredores uniformados con sus camisetas de metallica, acdc, kiss… y todos preparados para dar lo mejor de cada uno en esta carrera rockera.

Una vez recogidos los dorsales y preparados para salir saludamos a Jan, Tania y Celina con su indumentaria rockera. Al dar la salida Antonio (esta fino el judío) se adelanta a nosotros y no le volvemos a ver hasta la entrada en meta. Moha y Balbino se nos adelantan y Cesar y yo decidimos ir a un ritmo mas lento, intuyendo que lo que nos espera no es nada fácil. En el km 2 la primera cuesta: difícil pero no muy larga. Una vez superada y llegando al km 3 nos encontramos con la primera banda de rock. En este punto el primer clasificado ya nos sacaba 2km de distancia (para que tanto sofoco si todos llegamos al mismo sitio). Hasta el km5 todo transcurre entre toboganes bordeando el monte Abantos.

Al llegar al km5 la organización tenía preparada una botellita de agua para refrescarnos. Curva a la derecha y… ¡¡¡la ostia!!! Esto no es una cuesta , nos quedo la misma cara que a Ted Nugent. Fijas la mirada en el horizonte y ves una masa de corredores enfilando la cuesta “rompecorazones” (yo la llamaría mas rompe ilusiones), no había mas que ver la cara de sufrimiento que llevábamos todos. Era querer y no poder, intentar ir más deprisa, pero la inclinación no nos lo permitía. Lo malo de esta cuesta es que piensas que estas terminando y en un falso llano y una doble curva a la izquierda (donde había otra banda de rock), aun nos quedaban otros 100 metros para terminar de subir. Una vez arriba ya todo era cuesta abajo hasta la meta, donde dejamos que las piernas se recuperaran de tan duro esfuerzo. Ya en meta nos esperaba Antonio, que hizo un tiempo de 37´39´´, Cesar y yo 41´, Moha 41´52´´ y Balbino 44´20´´.

Ya terminada la carrera nos ponemos nuestras camisetas y nos decidimos a tomar unas cervecitas con la familia de Cesar antes del viaje de vuelta a Polan.

Esta carrera nos ha servido para meternos de nuevo el gusanillo en el cuerpo y así preparar nuestro próximo reto: I media maratón de montaña de San Pablo de los Montes. Ya lo iremos contando.