5 sept. 2011

ETAPA VIII ETXALAR - HONDARRIBIA







Última etapa de nuestro periplo pirenaico y la sonrisa con la que amanecemos no tiene precio, pues sabemos lo que nos espera al final de la jornada.
En principio, el único tramos dificultoso está en las primeras rampas de subida desde Etxalar hasta el collado Lizarreta, pero….. eso no son subidas, otra vez hay que hacer equilibrios para que no te venza la bicicleta, pues esta vez no han podido asfaltar los caminos, sino que directamente están hechos de hormigón, así que cada vez que vemos hormigón en los caminos nos lo tomamos con mucha filosofía, pues sabemos lo que nos espera.
Es un itinerario muy divertido y en el que nos vamos a encontrar gran número de senderistas sobre todo en el lado Frances, pues estamos mezclando en este lado el GR11 (Pirineo Español) con el GR10 (Pirineo Frances).

 

Tras la lenta subida hasta el collado Lizarreta llegamos a la Venta Yasola y mirando el libro de ruta nos indica que es un tramo de descenso complicado en los días de lluvia.
(nota para Jordi Laparra autor del libro en el que nos basamos para realizar la ruta…….: ES IMPOSIBLE BAJAR MONTADO POR ESTE SENDERO NI CON LLUVIA NI CON EL TERRENO SECO, ES COMO SI BAJO EN LA SIERRA DE GREDOS DESDE LOS GALAYOS HASTA LA PLATAFORMA MONTADO EN BICI).
Són 5 kilómetros descendiendo y arrastrando la bicicleta por piedras de gran tamaño y un sendero, por llamarlo de alguna forma, mejor un paso de cabras por donde sólo acceden los senderistas e incluso se extrañan al comprobar que hay dos ciclistas circulando por el sendero, aunque sea bajando.
Tanta piedra tiene sus consecuencias en nuestras cargadas bicicletas y es que en un golpe seco, Alfredo parte el cuadro a la altura del sillín, lo que nos llena de rabia pues aún nos quedan unos 30 km para llegar hasta las playas de Hondarribia.
Decidimos hacer uso del ingenio y si el navarro fue capaz de meter helechos en la rueda para reparar un pinchazo, nosotros…… con dos llaves fijas, unas abrazaderas y cinta aislante, conseguimos dar a la bici de Alfredo la suficiente resistencia como para afrontar los pocos kilómetros que nos quedan hasta llegar a nuestro destino final. (mejor ver la foto, pues en estas fechas y ya desde Toledo, nos hemos encargado de buscar una empresa en el polígono que suelda aluminio con Tic y la bici está reparada.).



Pasado este mal trago y solucionado el problema, llegamos hasta la Venta Zahar, donde tenemos que remontar una dura subida hasta el collado de Poiriers, donde alucinamos al ver una especie de “Centro Comercial” en lo alto de un monte. La respuesta a todo esto es que está dentro de España y un montón de Franceses pasan la frontera sólo para comprar los mismos productos pero mucho más baratos que en Francia. Pasada esta “aberración paisajística” llegamos hasta el pantano de Oneaga, donde tenemos que hacer de mecánicos para un chaval Frances que se le ha estropeado la bici y si no es por nuestras herramientas, le toca llegar a pata a casa ante el consecuente cachondeo de los “colegas” que iban con él. ( a todo esto le avisamos que “YE NO COMPRAMOS PAN” por que nos habla en Frances y no le entendemos ni papa, pero al ver la bici, enseguida vemos cual es su problema y se lo solucionamos.

Ya estamos viendo el Cantábrico y cada vez estamos más y más animados, pero todavía nos queda un duro y técnico descenso hasta Arroupea a través del GR por un camino muy húmedo y resbaladizo que nos hace emplearnos a tope para no saltar por encima de la bici en el descenso y terminar en nuestra anhelada Behovia (territorio comanche) donde no nos cuesta nada orientarnos gracias a nuestra participación en la clásica carrera Behobia – San Sebastián.



Rápidamente llegamos a Irún tras cruzar el bidasoa  y a Hondarribia siguiendo el paseo marítimo, donde nos espera Javitxu, que ha subido expresamente desde Portugalete para pasar el día con nosotros, comer y celebrar este día junto a nosotros. (Un saludo también para Cristina que ese día le tocaba curro y no le pudo acompañar)

Gracias a la inestimable ayuda de Javitxu, pudimos bañarnos en la playa sin ningún tipo de miramiento hacia nuestras monturas pues él se encargo de cuidar nuestras monturas durante nuestro breve baño y sobre todo, nos acompaño hasta el Aeropuerto para alquilar el único coche que había disponible en todo San Sebastián, un MINI, si he dicho bien, UN MINI.
Alfredo se encargó de desmontar las bicicletas hasta límites insospechados, incluso le tuvimos que quitar la dirección y la suspensión delantera para dejar el cuadro “pelao y mondao” ante la atenta mirada de todos los bañistas que alucinaban al ver hasta donde se podía desmontar una bici y sobre todo la sonrisa del guarda del parking de la playa que se quedó alucinado al ver que nos cabía todo, incluso desinflando las ruedas para que ocupasen menos.
Una vez hechos todos los deberes, nos despedimos de Javitxu hasta su próxima visita a Polan, donde le tocará aguantarnos de nuevo en el BIMBAS.



En resumen, aún nos quedan muchas rutas pendientes en el Pirineo, pues sólo hemos podido hacer media transpirenaica y nos queda todo el Pirineo Catalán o la variante por el Parque Nacional de Ordena y Monte Perdido por poner un ejemplo, pero para eso, tendremos que volver a alinear los planetas como ocurrió este año para que podamos hacer coincidir de nuevo las vacaciones o que expresamente empleemos algunos días en realizar alguna que otra ruta por esas latitudes aprovechando alguna escapada, pues es un recorrido de aventura que recomiendo a todo el mundo que este dispuesto a perderse y aislarse del mundo o que pueda hacerlo, pues las sensaciones de aventura y los paisajes que procesa el cerebro son alucinantes.

UN SALUDO.
ALFREDO & ANTONIO



Km Totales = 45
Desnivel de Subida 920m
Desnivel de Bajada 1.020m
Tiempo aproximado 5 -6 h



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